El precio de un Certificado de Ahorro Energético (CAE) no es fijo. Depende del canal de venta, del volumen de energía final ahorrada, de la calidad del expediente y del momento del año en que se cierra la operación. Entre una venta bien planteada y otra improvisada hay diferencias de dos cifras porcentuales sobre el mismo ahorro.
Esta guía explica qué se está comprando realmente, dónde está el techo del mercado, qué se ha pagado en los últimos ejercicios y qué palancas tienes para cobrar más por el mismo kWh.
Qué se vende exactamente cuando vendes un CAE
Un CAE equivale a 1 kWh de energía final ahorrada y debidamente certificada. No se vende el equipo que has instalado ni la factura de la obra: se vende el ahorro anual que esa actuación produce, calculado según el método que fija la normativa y respaldado por un expediente.
Quien compra son los sujetos obligados del sistema —comercializadoras de electricidad y gas, operadores de productos petrolíferos y operadores de GLP—, que cada año tienen que acreditar una cantidad determinada de ahorro. Si no la alcanzan con certificados, tienen que aportar dinero al Fondo Nacional de Eficiencia Energética. Esa alternativa es la que marca el techo del precio, y la explicamos más abajo.
Qué determina el precio de un CAE
Estos son los factores que más pesan en el precio final que acaba llegando a tu cuenta:
- Volumen de kWh de la actuación. Un expediente grande tiene mejor posición negociadora y reparte el coste fijo de tramitación entre más certificados.
- Canal de venta. Mercado primario o secundario; cada uno tiene su precio y su riesgo.
- Calidad documental del expediente. Un expediente limpio, sin requerimientos ni incidencias, vale más porque el comprador asume menos riesgo.
- Momento del año y liquidez. La demanda se concentra cuando los obligados cierran su liquidación anual.
- Tipo de actuación. Estandarizada o singular: cambia el coste de tramitación, el plazo y la percepción de riesgo.
- Agrupación. Varias actuaciones pequeñas presentadas juntas se negocian mejor que una a una.
El techo del mercado: la equivalencia financiera
Ningún sujeto obligado va a pagar por un CAE más de lo que le costaría cumplir aportando al Fondo Nacional de Eficiencia Energética. Ese coste alternativo, la equivalencia financiera, lo publica el Ministerio cada año junto con la obligación de ahorro, y funciona como referencia máxima de todo el mercado.
Para el ejercicio 2026, la Orden TED/133/2026 fijó una obligación total de 801,822 ktep —unos 9.325 GWh, frente a los 5.815 GWh de 2025— con una equivalencia financiera de 198.624,25 €/GWh, es decir, algo menos de 0,20 € por kWh. La misma orden permite cubrir con CAE hasta el 92 % de la obligación; el 8 % restante se aporta obligatoriamente al Fondo.
La lectura práctica es doble: el precio de mercado siempre estará por debajo de esa cifra, y el salto de obligación de 2025 a 2026 explica buena parte de la tensión de demanda que ha vivido el sistema. Las proyecciones indicativas publicadas apuntan a 900 ktep en 2027 y 950 ktep en 2028.
Mercado primario y mercado secundario
La diferencia no es solo de precio: es de a quién le vendes, cuándo cobras y cuánto riesgo asumes.
| Aspecto | Mercado primario | Mercado secundario |
|---|---|---|
| Quién vende | El titular del ahorro, al obligado o a su delegado | Operadores entre sí, con certificados ya emitidos |
| Precio por kWh | Algo inferior, más estable | Potencialmente mayor, más volátil |
| Seguridad de cobro | Alta, con acuerdo previo cerrado | Variable, según liquidez del momento |
| Intermediación | Menor | Mayor |
| Cuándo interesa | Quieres certidumbre y una sola interlocución | Puedes esperar y asumir variación de precio |
En la práctica, la mayoría de titulares industriales y terciarios venden en primario a través de un sujeto delegado u oficina técnica, porque les permite cerrar precio antes de empezar el expediente y no depender de cómo esté el mercado seis meses después.
Cuánto se ha pagado realmente
Los datos del propio Ministerio situaron el precio medio de 2025 en una horquilla aproximada de 115 a 140 €/MWh, esto es, entre 0,115 y 0,140 € por kWh certificado. Ese mismo ejercicio se solicitaron cerca de 5,79 TWh de ahorro repartidos en unas 3.900 solicitudes de emisión, con la industria aportando en torno al 57 % del volumen y el transporte alrededor del 27 %.
Traducido a un caso concreto: una actuación industrial que acredite 500.000 kWh de ahorro anual se mueve, con esos precios, en el entorno de los 57.500 a 70.000 euros. La diferencia entre el extremo bajo y el alto de la horquilla no es azar: es volumen, documentación y momento de venta.
Cinco palancas para cobrar más por el mismo ahorro
- Calcula bien el ahorro desde el principio. Un cálculo conservador por miedo a que lo tumben deja dinero sobre la mesa; uno agresivo sin respaldo genera requerimientos y retrasa el cobro.
- Agrupa actuaciones. Tres cambios de iluminación en tres centros valen más juntos que por separado.
- Prepara la documentación antes de ejecutar. Facturas, fichas técnicas, fotografías y datos de partida son mucho más fáciles de reunir con la obra en marcha que un año después.
- Cierra el precio antes de tramitar si tu prioridad es la certidumbre, o negocia en el tramo del año con más demanda si puedes esperar.
- Evita los rechazos. Cada requerimiento añade semanas y resta poder de negociación: los errores que hacen rechazar un expediente son casi siempre los mismos y todos son evitables.
Lo que hunde el precio
Hay tres situaciones que rebajan sistemáticamente lo que te van a pagar: llegar con la actuación ya ejecutada y sin documentación de partida, presentar un expediente que ya ha recibido requerimientos, y vender con prisa en el peor momento del ciclo. Las tres se evitan planificando la venta al mismo tiempo que la inversión, no después.
Conviene también seguir de cerca los cambios normativos del sistema: las actualizaciones del catálogo de medidas estandarizadas y los coeficientes de corrección modifican el ahorro reconocido a determinadas actuaciones y, con él, lo que vale tu expediente.
Preguntas frecuentes
¿El precio del CAE es el mismo todo el año?
No. Depende de la oferta y la demanda del momento y de la liquidez del mercado, y tiende a tensionarse cuando los sujetos obligados cierran su liquidación anual.
¿Conviene vender en primario o en secundario?
Depende de tu prioridad. El primario ofrece más seguridad de cobro y un precio más estable; el secundario puede dar más precio, pero con más volatilidad e intermediación.
¿Puede un CAE valer 0,20 €/kWh?
Ese es el orden de magnitud del coste alternativo para el sujeto obligado en 2026, no el precio de mercado. El precio real se sitúa por debajo, porque el comprador necesita margen frente a esa alternativa.
¿Cuánto tardo en cobrar?
Entre la solicitud y el ingreso suelen pasar varios meses, con la verificación como fase más larga. Lo detallamos en la guía de plazos reales de tramitación.
¿El IVA y los impuestos afectan a lo que cobro?
El precio que se negocia es por kWh certificado y el tratamiento fiscal depende de tu situación. Conviene acordarlo por escrito en el contrato de cesión antes de iniciar el expediente.
Vende tu ahorro sin asumir el riesgo administrativo
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